dijous, 8 de desembre de 2011

Onzè

El passat cap de setmana vaig estar d'acampada. La meua primera com a monitora.
És increïble la sensació de conviure amb els xiquets d'aquesta manera. Dia i nit, mengem junts, correm junts, parlem junts i ens coneguem poc a poc.
Jo vaig estar al seu lloc, jo vaig tenir monitors que al mateix temps sigueren educats per anteriors generacions del meu poble. Ma mare a ma tia, ma tia als meus cosins més majors, els meus cosins més majors a mi i ara jo als meus cosins més menuts.

Els xiquets tenen lel seu encant. Podria passar-me hores mirant-los, especialment a aquells als qui els agrada aillar-se. Però també disfrute observant-los actuant en grup.
De vegades són molt més complicats del que semblen, però d'altres fan les coses tan fàcils...
Vull dir, que ells no es paren a pensar el perquè de les coses, són a la primera fase del desenvolupament racional. No tenen fre, tampoc són ordenats en la seua forma d'actuar i es guien per les seues apetències. A voltes fan sentir impotència, perquè no escolten ni deixen escoltar, parlar o fer.

Però després ve el moment en què, perquè els seus sentits s'ho suggereixen així, vénen i t'abracen. I canten amb tu, i et demanen que els ajudes a fer-se la motxilla, que els faces unes trenes, que feu carreres, que els toques una cançó. Et pregunten per allò que no entenen, perquè sí, s'han parat a reflexionar per una volta. I s'asseuen al teu costat i ploren perquè els majors els han desfet la seua cabanya, i es senten impotents. I aconsegueixes traure'ls un somriure i se'n van tan contents.

És increïble arribar a conéixer-los, i l'afecte que poden agafar-te en dos o tres dies.
Els xiquets tenen la màgia de la inocència. I són inocents perquè ignoren moltes coses sobre com funciona tot. Encara no saben que la vida ens pot jugar males passades, que és injusta i difícil, que els altres poden ésser dolents amb ells sense cap raó...  Ells són feliços.
I per això m'agrada mirar-los i estar amb ells, perquè m'allunyen de les coses dolentes. Em fan sentir viva, em posen la llum a la cara.

Me n'adone ara de com trobe a faltar la vida d'abans. La inocència la vaig perdre ja fa molt de temps, poc a poc, i amb cada pas se'm llevava de davant una cortina opaca. Continue retirant cortines encara, però quan em gire ja no hi són, no puc tornar enrere. I no vull la imatge nítida que perceb darrere les poques que em queden per travessar. Potser tot era més bonic quan era només una ombra allà lluny.
Així i tot, al final queden altres coses, no només obscuritat. Aprenentatge, lluites, amors, viatges, amics, música, i anys.


El pasado fin de semana estuve de acampada. Mi primera acampada como monitora.
Es increíble la sensación de convivir con los niños de esta manera. Día y noche, comemos juntos, corremos juntos, hablamos juntos y nos conocemos poco a poco.
Yo estuve en su lugar, tuve monitores que al mismo tiempo fueron educados por anteriores generaciones de mi pueblo. Mi madre a mis tíos, mis tíos a mis primos más mayores, ellos a mí y yo ahora a mis primos más pequeños.
Los niños tienen su encanto. Podría pasarme horas mirándolos, especialmente a los que les gusta aislarse. Pero también disfruto viéndolos actuar en grupo.
A veces son mucho más complicados de lo que parecen, pero otras hacen las cosas tan fáciles...
Quiero decir que ellos no se paran a pensar el porqué de las cosas, están en la primera fase del desarrolo racional. No tienen freno, ni tampoco son ordenados en su forma de actuar y se guían por sus apetencias. A veces hacen sentir impotencia, porque no escuchan y no dejan escuchar, ni hablar, ni hacer.
Pero después viene el momento en el que, porque sus sentidos así se lo sugieren, vienen y te abrazan. Y cantan contigo, te piden que les ayudes a hacerse la mochila, que les hagas unas trenzas, que hagais carreras, que les toques una canción con la guitarra. Te preguntan por lo que no entienden, porque sí, se han parado a reflexionar por una vez. Y se sientan a tu lado y lloran porque los mayores les han destrozado la cabaña, y también ellos se sienten impotentes. Y consigues sacarles una sonrisa y se van tan contentos.

Es increíble llegar a conocerlos, y el afecto que pueden cogerte en dos o tres días.
Los niños tienen la magia de la inocencia, y son inocentes porque ignoran muchas cosas sobre cómo funciona todo. Aún no saben que la vida nos puede jugar malas pasadas, que es injusta y difícil, que los demás pueden ser crueles con ellos sin ninguna razón... Ellos son felices.
Y por eso me gusta mirarlos y estar con ellos, porque em alejan de las cosas malas. Me hacen sentir viva, me traen la luz a la cara.
Me doy cuenta ahora de cómo echo de menos la vida de antes. La inocencia la perdí hace ya mucho tiempo, poco a poco, y con cada paso se me quitaba de delante un cortina opaca. Continúo retirando cortinas aún, pero cuando me giro ya no están, no puedo volver atrás. Probablemente todo era más bonito cuando era solo una sombra allá lejos.
Aún así, al final quedan otras cosas, no solo oscuridad. Aprendizaje, luchas, amores, viajes, amigos, música y años.


Last weekend I was camping with the children in júniors and my monitor friends. My first camp as a monitor myself.
The experience of living together with children this way is amazing. Day and night, we ate together, ran together, talked and knew each other together.
I was once in their shoes, I had monitors who had been educated by older generations in my hometown. My mom educated my uncles and aunts when she was a monitor, my uncles and aunts did so with my older cousins, my older cousins did so with me and now I am educating my younger cousins that way.
Children are charming. I could spend hours watching them, specially the loneliest and most curious ones, the ones who like to be isolated. But I also enjoy watching them in group.
Sometimes they're much more complicated than they seem, but other times they just make things so easy...
I mean that they don't stop and stare, they don't think about the cause of things, they're still at the first stage of rational development. They have no brake, they are neither organised in their way of acting, and they are guided by their appeals. Sometimes they make one feel impotence, because they don't listen nor let others listen, nor talk, nor make.
But the comes the time when, just because they feel like, they come and embrace you. And they sing with you, they ask you to help them organise their backpacks, they want you to braid their hair, to run races with them, to play that song with the guitar. They ask you for what they don't understand, because yes, they've reflected for one. And they sit by your side and cry because the older children destroyed their secret cabin in the woods, and they feel impotence too. Then you get to make them smile, and they go just like that, cheerful.

Getting to know them this way and the love and affection they can develope in three days is amazing.
Children have the magic of innocence, and they're innocent because they ignore much about how everything works. They still don't know life can play dirty tricks on them, that it is unfair and tough, that others can be cruel with them with no reason... They're happy.
And that's why I like staring at them and being in their company, because they move me further away from bad things. They make me feel alive, they enlighten my face.
I realise now how I miss life the way it was before. I lost innocence a long time ago, gradually, and with every step an opaque curtain moved away. I keep on moving away those curtains, but when I turn around they're gone, I can't go back. Probably everything was more beautiful when it was just a shadow behind all those curtains, far away.
Anyway, there are other things at the end of the path, not just darkness. Learning, fighting, loving, travelling, making friends and keep the loved ones. Music. And years.

4 comentaris:

  1. se supone que esto lo publicaste el jueves y por qué no me ha aparecido hasta hoy?!?
    a mí también me encantan los niños pequeños. tengo la suerte de tener 20 primos y todos más pequeños que yo, la mayoría de ellos por debajo de los 10 años e incluso una recién nacida! el año pasado en madrid recogía tres veces a la semana a mi prima blanquita que tiene 5 años del cole, y me sentía exactamente igual: aunque mi día hubiese sido una completa mierda y estuviera triste o de mal humor o cualquier cosa, era ver a mi prima saliendo del colegio con una sonrirsa gigante en la cara y viniendo a abrazarme y se me quitaban todas las tonterías de encima. una sonrisa de un niño pequeño es una de las maravillas de esta vida, estoy segura.
    sin embargo al hacerme mayor creo que aprendo a ser más feliz. cuando era pequeña me costaba más, con los años he aprendido a conocerme a mí misma, y creo que he aprendido también a disfrutar más (aunque es un largo camino, lo sé).
    me gustan mucho tus reflexiones. qué estudias? algo artístico verdad?

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  2. this text made me think and feel.
    i wonder though, what exactly do you mean by a monitor? like a mentor? for a group of children?

    children are like us in many ways, they just haven't learned to hide certain trades. or to enhance others.

    in general i prefer to see them one on one. in group sometimes the manipulative side comes out stronger.
    and in a way it is the same with grown ups, that i prefer intimate meetings. (says the one who is living in a community and aspiring for more of that!)

    love to you!

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  3. ya estoy en madrid!!!! :)
    me he reído mucho con lo de los animales jejeje, pequeño gato. yo me tengo que replantear cuál es mi visión de las relaciones sexuales jejeje.
    pues estaba en alemania... por amor (qué pasión de gavilanes suena!! jaja). simon es alemán, vivía en madrid, pero se volvió a alemania en septiembre a terminar la carrera, y yo hice las maletas y me fui con él. y ahora... me toca terminar a mi así que aquí estoy de vuelta!!
    qué tal tú?? espero que tengas unas navidades estupendas!! yo estoy que me relamo de pensar en comida casera ;)
    muchos besos!!!

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  4. me encantan tus reflexiones!! :)
    yo el amor lo conocí muy tarde... es algo que no me terminaba de llegar (y eso me traumatizaba ligeramente...hasta que me dejé de obsesionar y llegó!).
    pero tengo que decirte que yo también siempre me he sentido el doble de atraída por los extranjeros. lo siento por el producto nacional, pero no sé por qué, nunca me terminó de convencer.
    cuando me fui de erasmus a parís hace dos años, fue la primera vez que conocí el amor (pasión de gavilanes again!)...un chico turco. se fue después de seis meses y yo le seguí a estambul... y me pasó lo que tú dices. me enamoré de la ciudad, de los olores, de la cultura, de la comida, el idioma, la gente, las calles... desgraciadamente acabó la cosa como el rosario de la aurora jaja. en fin.
    además siempre me ha gustado conocer una nueva ciudad, cómo es el modo de vida, descubrir sus secretos...
    con alemania estoy poco a poco, por ahora me cuesta por el idioma, que lo estoy aprendiendo pero no me acabo de manejar... es menos exótico que turquía, pero creo que con el tiempo me acabará encantado. porque sí, mi plan es volver... bueno, o irme fuera, aunque aún no sepa a dónde...me quedan seis meses de carrera y termino (estudio derecho y políticas). simón termina también en junio... ya veremos qué podemos hacer para estar juntos (o lo más cerca posible).

    me parece super interesante lo que estudias, además estoy segura de que si lo estás estudiando es por vocación! yo mi carerra la elegí sin estar del todo segura, y no es que me arrepienta, pero... no me apasiona. le falta algo. con lo cual ahora me encuentro en medio de crisis vital porque quiero hacer algo que me apasione pero no sé el qué. sólo sé que me gusta viajar y leer y hacer fotos. poco más ;)

    vaya biblia!! espero no haberte aburrido!! por cierto cómo te llamas?? mis grandes dotes de deducción me dicen que lamediterranea no es tu verdadero nombre ;)

    un besazo!!!!

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Oh! Benvinguts, passeu, passeu; de les tristors en farem fum.